Buscar en este blog

domingo, 22 de septiembre de 2024

Egoísmo organoléptico

Siempre se vanagloriaba de ser única, de ser la primera en llegar. Ante el primer beso, se adelantaba a la nariz y a las orejas. En la primera humedad abismal, precedía a la mano. A veces discutía con los ojos, que insistían en que el primer roce llegaba a través de las pupilas. A pesar de ello, la lengua presumía de sus diez mil papilas gustativas, incansables en sus constantes ejercicios diarios. Pero un día inesperado (de esos días de calor y jadeos), se encontró con otra lengua más corta, perteneciente a alguien con verdaderos ojos, que la engulló lentamente, con una extraña sensación de esperanza, dentro de la otra boca.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario

  " Nada es real hasta que se experimenta, aún un proverbio no lo es hasta que la vida lo haya ilustrado" (John Keats)