"Nada es real hasta que se experimenta, aún un proverbio no lo es hasta que la vida lo haya ilustrado" (John Keats)
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lunes, 7 de octubre de 2024
Instantes de Luz
Contenido
Contracanto al "des" / Elegia al "in" / Soneto Geográfico / Antipoema del olvido / oda a "lu"
4) Oda a la Fa
Jugando con Neruda / Benedetti / Lorca / Sabina / Aute
sábado, 5 de octubre de 2024
El desencanto
Amigo de la paz
y su anverso, el caos,
propuse la armonía
que encierre el alma
de elevarse al cielo
sobre el vuelo de un futuro
que iba a bajar hasta el olvido
la impotencia del sentimiento...
Y ahora que existen murallas
la tregua es el descenso
y el que baje a lo más bajo
perderá su mente
aunque emerja del aire,
el desencanto…..
Fuente: Inspirado en fragmento de La Belleza (Luis Eduardo Aute)
Cuando tengas frío y talvez calor
Usa mi llave cuando tengas frío,
y el eco de mi voz cruzará el
vacío.
Cuando te deje el cierzo en la estacada,
seré la sombra que te dé la
entrada.
Hazle un corte de mangas al hastío,
y que ría el viento que nunca
has vencido.
Ven a verme si estás desencontrada,
te haré un mapa hacia mi
puerta cerrada.
No tengo para darte más que huesos,
y un corazón sin cerrojos ni
excesos.
Por un tubo y un salmo estilo Apeles,
con tintes de la noche y
pinceles fieles.
Y páginas anémicas de besos,
escritas en un rincón sin
regresos.
Y un cubo de basura con papeles,
donde duermen promesas y
trozos infieles.
Ni me siento culpable de tu lejos,
ni la distancia me convierte
en reflejos.
Ni dejo de fruncir los entrecejos,
mientras mi alma se nutre de
conejos.
Que usurpan de tus ojos la alegría,
como ladrones en plena
armonía.
Si quieres enemigos ya los tienes,
los días sin sol y las noches
sin trenes.
Pero si socios buscas ¿cuándo vienes,
a compartir un vino y borrar
las sienes?
A repartir conmigo la poesía,
y que en cada verso se pinte
la vida mía.
Fuente: Inspirado en Cuando tengas frío (Joaquín Sabina)
Canción de despertar
Ya no te ocultamos despierta.
Tu barco es de hierro por el centro.
Oscuro príncipe de siempre.
¡Despierta por el día claro!
Espíritu y cielo de fuego.
Despierta por el ocaso, ¡despierta!
Ya te acercas despierta.
¡Tu barco es firme, realidad, por el centro!
Fuente: Inspirado en Canción de Cuna (Federico García Lorca)
Razón vulnerable
Porque no te pierdo y sí
porque no te olvido,
porque el día está de ojos cerrados,
porque el día se queda y callo odio,
porque te has
ido a perder tu reflejo,
y eres peor que ninguna de tus sombras,
porque eres fea desde la cabeza hasta el cuerpo,
porque eres mala desde el cuerpo a ti,
porque te muestras amarga en la humildad,
grande y amarga,
razón vulnerable.
Fuente: Inspirado en fragmento Corazón Coraza (Mario Benedetti)
No estés lejos ni cerca de mí
No estés lejos de mí un sólo día, porque cómo,
porque, no sé decírtelo, es largo el día,
pero tampoco es eterno,
y te estaré esperando como en las estaciones
cuando en alguna parte se durmieron los trenes.
Pero a mi me veras despierto y
atento al rocío.
No te vayas por una hora porque entonces
en esa hora se juntan las gotas del desvelo
y mi egoísmo florece bajo la
pena de un desencanto,
y tal vez todo el humo que anda buscando casa
venga a matar aún mi corazón pérdido
y cansado de esperar las
lagrimas que no se lamen.
Fuente: Inspirado en fragmento de No estés lejos de mí (Pablo Neruda)
domingo, 29 de septiembre de 2024
la falange empeñada a
repetir la rutina,
para así dejar un tres por
tres factibles
con gotas de semen que
manchan la falda
y hacen familia de la fantasía que una vez se habló.
si hoy deciden fácilmente
poner fin a lo que apenas comienza,
entonces solicitemos que el
fárrago fecunde su interior,
que deje atrás la falacia
de la incertidumbre,
de versos escondidos en el soplo fantasmagórico
de un deleite fabricado con
fibras del corazón.
el palpitar inaudito de un
faro que siempre ilumina
la profundidad de su baja
espalda fastuosa,
escribiendo fascículos de
odas impertinentes,
Faraónico empeño de volver a su vientre,
nadando debajo de su boca
fantásticamente dulce
y fascinante entre
estribillos que suenan
jueves, 26 de septiembre de 2024
Rayo de luna que se revienta sobre el glúteo de terracota que se baña en la oscuridad. Fuerza de aroma entre humos y cenizas que se desliza sobre el costado izquierdo de una piel inmortalizada por el rubor de una noche que no acaba.
miércoles, 25 de septiembre de 2024
Ante el mar que mece
instintos obsesivos,
configuro el oleaje
apresurado del consuelo,
adorando el persistente
aliento de caramelo,
que navega en espasmos
subversivos.
domingo, 22 de septiembre de 2024
Ecos de tiempos fundacionales resuenan,
Sobre la
vasta bóveda, donde
Templos de
piedra y selva se confunden,
Renacen
historias en la espiral de los astros,
Elipsis
eternas que trazan lo inmutable,
Luces que
arden y se apagan en un ciclo sin fin,
Latidos
del cosmos, de un pasado que no cesa,
Almas
antiguas que en la estrella encuentran su reflejo.
Egoísmo organoléptico
Siempre
se vanagloriaba de ser única, de ser la primera en llegar. Ante el primer beso,
se adelantaba a la nariz y a las orejas. En la primera humedad abismal,
precedía a la mano. A veces discutía con los ojos, que insistían en que el
primer roce llegaba a través de las pupilas. A pesar de ello, la lengua
presumía de sus diez mil papilas gustativas, incansables en sus constantes
ejercicios diarios. Pero un día inesperado (de esos días de calor y jadeos), se
encontró con otra lengua más corta, perteneciente a alguien con verdaderos
ojos, que la engulló lentamente, con una extraña sensación de esperanza, dentro
de la otra boca.
Sueñan las sillas,
Invisibles, danzan en silencio,
Levitan del suelo, rompen el aire,
Libradas de sus patas inmóviles,
Alzan sus respaldos como alas,
Saltan del espacio que las encierra.
domingo, 15 de septiembre de 2024
sábado, 14 de septiembre de 2024
domingo, 8 de septiembre de 2024
Oda a lu
Lúbrico el sentido de nuestras extremidades
dejando fluir la humedad, esencias
que sigan lubricando el
querer,
que sigan pronunciando un “lu”,
lucha de egoísmos,
lucido pensamiento de un
sábado que se agota,
lúdica mala suerte del tiempo
que conspira,
luético marasmo de temores que
no derriban
lunas.
¿Qué lustro nos espera?, no es
solo dos
sino diez, quince, veinte,
solo nos debemos al luto
cuando
queremos exorcizar lujuria,
pero aprendemos que se puede
desafiar el lucero del centro
del pecho.
Seamos luditas destructores de
la maquinaria
de lo convencional,
lucremos nuestras almas de ese
oro
de pasión que solo una
lugareña
de la más hermosa visión
metropolitana
pueda lucir.
Dejemos que no haya pasado,
solo luegos,
solo esperanza de que vuelva
un sábado
que se lubrica lentamente con
las salivas
de nuestros besos de luz.
Antipoema del olvido
Te quiero sin evasión,
te quiero en el calor de una fría oleada de soledades,
te quiero en un autoretrato distante,
en un Guernica semi-amorfo como rompecabeza de mis
más profundos sentimientos,
te quiero al compás sincronizado,
te quiero, aunque suene anacrónico, desfasado, sin sentido,
te quiero en la mirada que se pierde en un azulado
horizonte,
en una tentación, en una lamentación,
que pudiera sentir sin volver a querer.
Te quiero en la brevedad, en la plenitud, en la contemplación
absoluta de un pensamiento ido al olvido, ante una distracción
inoportuna que solo gana tiempo,
que solo arde en lo verde, en lo anaranjado,
en lo entrañable de una irrepetible cronología de besos
amarrados a la orilla de un rio sin corriente,
pero con hojarasca flotante que espera
un siempre “si”
despertador.
Soneto Geográfico
Ante el mar que mece instintos obsesivos,
configuro el
oleaje apresurado del consuelo,
adorando el
persistente aliento de caramelo,
que navega
en espasmos subversivos.
Cuál bocanada
astronómica pudiéramos absorber,
enclaustrado
en una cautivante melodía,
clamando
benevolencia de una otrora osadía,
que rumeo
sin poder entender o pretender.
Qué milagro pudiera bajar por aquel
vientre,
como miel
que lame la falsa esperanza,
de pliegues
angustiados en semejanza,
y repita ese
falso consuelo inerte.
Quién hace
estruendo en la vana melancolía,
despertado
en múltiples estruendos,
de saltos
duraderos y reverendos,
y migajas
ausentes de vana geología.
Elegia al In
Inspirómetro de melancolías
aceptando instintivamente la llegada de su luz
creando métodos intachables para describir
la belleza
misma enclavada íntegramente
en la
inmensidad de un despertar aliviado
por una
bondad policroma de innumerables ramificaciones.
Inventario
de almas inmobiliarias
que crean
inolvidables recuerdos
dentro de
una limosina inquebrantable de lujuria.
El rostro insaciable que alimenta el interior
en forma insospechada pero cíclica,
entreteniendo a un fiel insurgente
que da lamidas de
insenescencia
sobre los vellos insolubles
del ombligo.
Si la cordura vence
la insanidad,
entonces no dejemos
inscritos sobre lápidas
sino estelas
insobornables que testifiquen
que hubo fiebre
insolente entre dos
cuerpos que no se
inhibieron al sentir
infinito,
inflexible e infalible.
Y el rostro vuelve con su inmersivo delirio,
con el inspirómetro de melancolías
que ahora apaga la luz de la estrella incipiente.
Contracanto al “Des”
Destetado desde la altura de una loma oscura
nos ponemos perversos a destiempocon la destreza de los dedos de un juglar
que destila tanteos en la vastedad de
botellas
desenmascaradas en la privacidad vertical de
un escape.
Desencorvado desde el imperio remoto
de un sentido melancólico desenconado
alguien dice que revive, que desemboca
chasquidos de alegría,
desempaca lluvias que no traen misericordia,
sino que desdoblan un consentir innato
de un aroma que se desprende
del desvelo escenificado y
del desencuentro de una quimera
despaciosa.
Desvaina desde el principio iracundo
el tronar húmedo y desgarrado,
contempla el desespero sin comienzo,
desliga lo que pudiera ser un final,
parecido al desierto insonoro sin azul ni
verde,
que pudo desmoldar el corazón despabilado
de una desnuda canción.
" Nada es real hasta que se experimenta, aún un proverbio no lo es hasta que la vida lo haya ilustrado" (John Keats)
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No estés lejos ni cerca de mí No estés lejos de mí un sólo día, porque cómo, porque, no sé decírtelo, es largo el día, pero tampo...
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Faraónico empeño de volver a su vientre, nadando debajo de su boca fantásticamente dulce y fascinante entre estribillos que suenan
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A nte el mar que mece instintos obsesivos, configuro el oleaje apresurado del consuelo, adorando el persistente aliento de caramelo, q...












